La Helicobacter Pylori es la bacteria responsable de la mayoría de las patologías gastroduodenales junto con la lesión grave producida por los AINEs, que son los fármacos antiinflamatorios no esteroideos que se usan a menudo para tratar tanto el dolor como la inflamación (aspirinas, ibuprofenos, etc).

La infección por esta bacteria produce una respuesta inflamatoria en la pared interna del estómago (mucosa gástrica) en forma de gastritis crónica, y en el peor de los casos puede llegar a producir cáncer gástrico. Otras de las enfermedades relacionadas con la infección por Helicobacter Pylori son: Gastritis Aguda, Gastritis Crónica Activa, Gastritis Crónica Atrófica Multifocal, Adenocarcinoma Gástrico, Linfoma MALT, enfermedades extradigestivas como la Anemia ferropénica rebelde al tratamiento, Púrpura Trombocitopénica Idiopática (PTI), Deficiencia de Vitamina B12.

 El único reservorio hallado hasta ahora para la H. Pylori es en la pared interna de nuestro estómago, ya que está especialmente diseñada para vivir en un medio ácido, sin embargo, puede producir manifestaciones muy diversas en los distintos individuos.
La infección por H. Pylori depende de características tales como:

  1. Grado de Patogenicidad de la cepa de H. Pylori
  2. Características genéticas del individuo
  3. Factores ambientales

Aproximadamente un 50% de las con infección por H. Pylori nunca llegan a presentar signos o síntomas, esto es debido a varios factores, pero uno decisivo es la agresividad de la cepa que haya producido la infección, por ejemplo, sabemos que algunas H. Pylori producen una proteína muy tóxica llamada CagA que es responsable en parte de muchos de los síntomas, sin embargo también se sabe que hay  que algunas personas poseen una mayor resistencia a los efectos nocivos de la bacteria. Cuando se manifiestan los síntomas de la infección por H. pylori, estos comprenden:

  • Dolor o ardor en el abdomen
  • Dolor abdominal más agudo con el estómago vacío                 
  • Náuseas
  • Pérdida de apetito
  • Dispepsia
  • Pesadez en las digestiones
  • Eructos frecuentes
  • Hinchazón
  • Reflujo gastroesofágico
  • Adelgazamiento involuntario

No a todo el mundo afecta igual esta infección, tal como hemos dicho antes, hay una susceptibilidad individual para la manifestación de la infección, puede ser que la respuesta inmune del individuo no sea capaz de eliminarla del organismo o por diversos factores ambientales y/o malos hábitos de higiene de vida, especialmente el estrés y la alimentación.

Todo desequilibrio, en este caso la infección con síntomas de H. Pylori, indica que hay una alteración del ritmo natural del cuerpo, éste hace una protesta y aviso (en forma de síntomas) para que nuestra consciencia mental entienda que hay una situación anormal interna y que nos empuje hacia unos cambios saludables de estilo de vida. La curación espontánea es infrecuente y la infección generalmente persiste durante años. Por eso tenemos que tomar conciencia de que tenemos un médico interno, o también le podemos llamar inteligencia somática, que necesita un apoyo externo que ayude a restablecer el equilibrio u homeostasis interna. Mucha gente desoye estos avisos, y van adaptándose a los síntomas, ya que normalmente se desarrollan de forma progresiva; o toman fármacos paliativos que trabajan sobre los síntomas, pero no sobre la causa (como los antiácidos).

No debemos limitarnos a tomar fármacos para atenuar los síntomas y disimular la causa real del problema, porque este puede ir a más y con el tiempo se va complicando o se hace más difícil de revertir, es importante ponerse en marcha cuando el problema se inicia, porque es ahí donde es más fácil  actuar con resolución y eficacia, minimizando los riesgos. Por otro lado, es necesario decir que esta infección es bastante difícil de erradicar y que el tratamiento farmacológico existente es bastante agresivo (por esta razón), precisándose ciclos de unos 14 días de combinación de distintos antibióticos.

Las causas de esta alta resistencia son fundamentalmente de dos tipos:

  • Por un lado, tenemos que la Helicobacter es una bacteria de por sí muy resistente, a lo que hay que añadirle que se cubre bajo el propio mucus que el estómago produce para protegerse del ácido que él mismo segrega. Otros mecanismos de defensa que utiliza son su alta adherencia a las paredes del del estómago, y también (menos conocido)destacamos su capacidad para la formación de biofilms.
  • Por otro lado, tenemos que la Helicobacter es una bacteria muy resistente a muchos antibióticos.

CONCEPTO

BIOFILM BACTERIANO O BIOPELÍCULA

Es una especie de tejido polimérico o matriz que sintetizan las bacterias, y que se adhiere a la mucosa, quedando las bacterias comprendidas y protegidas entre este biofilm y la mucosa, o insertas en el mismo. Los biofilms pueden ser producidos por una sola bacteria o por varias de ellas. Algunas bacterias tienen mayor capacidad que otras para producirlo.

PARA MÁS INFORMACIÓN:

– http://www.cresa.cat/blogs/sociedad/es/espanol-biofilms-bacterianos-por-que-deberia-importarnos/

– https://es.wikipedia.org/wiki/Biopel%C3%ADcula

– http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272005000300002

A todo esto hay que añadir que el tratamiento farmacológico no siempre consigue erradicar la infección y en este caso lo que suele ocurrir es que la bacteria desarrolla más resistencia a uno o varios de los antibióticos utilizados. También existe una alta tasa de recidivas, es decir, se elimina la infección pero al poco tiempo vuelve a aparecer. Esto último ocurre en parte porque el estómago puede quedar muchas veces dañado y vulnerable después de los tratamientos antibióticos, y no existe a nivel farmacológico un tratamiento preventivo o profiláctico.

Los antibióticos utilizados tienen un elevado número de efectos adversos y por esta circunstancia muchas personas no los toleran, razón por la cual un porcentaje de pacientes tratados con antibioticoterapia se ven obligados a abandonar el tratamiento y permanecer con la infección. Algunos de los antibióticos normalmente utilizados en combinaciones diversas son: Amoxicilina, Claritromicina y Metronidazol (este último es uno de los antibióticos menos tolerados).

Veamos por ejemplo el listado de posibles efectos adversos descritos en el prospecto del Metronidazol:

EFECTOS ADVERSOS:

  1. DIGESTIVAS: Frecuentemente: NAUSEAS, ANOREXIA, SEQUEDAD DE BOCA, SABOR METALICO, DOLOR EPIGASTRICO. Con menor frecuencia, VOMITOS, DIARREA, ESTOMATITIS, DOLOR ABDOMINAL, ESTREÑIMIENTO, CANDIDIASIS OROFARINGEA. Casos aislado, COLITIS PSEUDOMEMBRANOSA, PANCREATITIS reversible.
  2. ALTERACIONES GENITOURINARIAS: CISTITIS, POLIURIA, ORINA, ALTERACION COLOR (oscurecimiento de la orina), INCONTINENCIA URINARIA, CANDIDIASIS GENITAL, VAGINITIS, SEQUEDAD VAGINAL.
  3. ALTERACIONES ALÉRGICAS/DERMATOLÓGICAS: Ocasionalmente: URTICARIA, PRURITO, ERUPCIONES EXANTEMATICAS, FIEBRE, ANGIOEDEMA. Casos aislados de ANAFILAXIA.
  4. SANGUÍNEAS: Raramente con tratamientos prolongados: LEUCOPENIA transitoria, NEUTROPENIA y TROMBOPENIA.
  5. CARDIOVASCULARES: Ocasionalmente (iv): TROMBOFLEBITIS. Rara vez, alteraciones del ECG.
  6. NEUROLÓGICAS: Ocasionalmente: CEFALEA; raramente: NEUROPATIA PERIFERICA (tratamientos prolongados), PARESTESIA, CONVULSIONES, MAREO, ATAXIA.
  7. PSICOLÓGICAS/PSIQUIÁTRICAS: Raramente: CONFUSION, AGRESIVIDAD, DEPRESION, INSOMNIO.
  8. SEXUALES: Ocasionalmente: reducción de la libido, DISPAREUNIA.
  9. MUSCULOESQUELÉTICAS: DOLOR OSTEOMUSCULAR pasajera.

Normalmente, en los casos donde el tratamiento inicial no ha funcionado se hace una segunda línea de tratamiento que normalmente es más agresivo y que a veces tampoco logra la remisión de la infección.

Además de la ya mencionada terapia antibiótica, al tratamiento farmacológico de la Helicobacter, hay que agregarle los IBP’s a dosis altas, que son los inhibidores de la bomba de protones, cuya función es la de suprimir la normal producción de ácido de nuestro estómago y en consecuencia a lo largo del tiempo va a imposibilitar la buena digestión de las proteínas, así como la dificultad para absorber correctamente otros nutrientes como vitaminas y minerales necesarios a nuestro cuerpo; lo cual tendrá sus consecuentes patologías que van empeorando el cuadro gastrointestinal como de salud en general.

A nivel de medicina natural, los remedios que actualmente se utilizan son poco efectivos para manejar una infección tan resistente, pueden “mejorar” parcialmente algunos síntomas, o atenuar la infección, pero difícilmente erradican la presencia de la Helicobacter. Por tanto ha sido necesario un largo periodo de investigación hasta que hemos logrado un Tratamiento Natural altamente efectivo en base a criterios experimentales y científicos, identificando los factores que interfieren y bloquean el proceso de curación y regeneración, sin efectos adversos más allá de casos puntuales en los que pueda existir una susceptibilidad particular a alguno de los componentes, o un estado de deterioro gástrico importante que sensibiliza a la persona frente a la toma de prácticamente cualquier suplemento.

¿Cómo se estructura este tratamiento?

1-º Corrección de los factores dietéticos.- Esta parte es fundamental, debido a que muchos alimentos agravan el problema produciendo irritación e inflamación, y por tanto estos alimentos deben ser eliminados. También es importante saber cómo se debe cocinar lo que sí puede y debe comerse.

2-º Terapia antinflamatoria y restauradora de la mucosa.- Si existe un nivel de erosión e inflamación previos muy importantes a nivel gástrico, es importante antes del inicio del tratamiento reparar y desinflamar mínimamente el estómago, para poder efectuar el tratamiento de erradicación sin molestias indeseables.

3-º Erradicación de la Helicobacter.- Para ello se utiliza una combinación de sustancias naturales que carecen de toxicidad y efectos adversos. Este periodo dura unas dos o tres semanas según los casos.

3.1.- En los casos muy resistentes donde hay formación de biofilms, es necesario utilizar sustancias que eliminen los biofilms bacterianos desarrollados por la Helicobacter.

4-º Reparación de la mucosa gástrica.- En esta etapa utilizamos nutrientes que ayuden a regenerar la mucosa gástrica y fortalecerla.

5-º Tratamiento profiláctico.- Aquí se introducen una serie de suplementos nutricionales que tienen la capacidad de evitar la adherencia de la Helicobacter a la pared del estómago, de este modo se garantiza que durante el tiempo de recuperación del estómago, la Helicobacter no vuelva a infectarlo.

6-º En un 45% de los casos la Helicobacter se consigue erradicar en un primer tratamiento, en un 40% disminuir su recuento en más de un 50%. Hay que tener en cuenta que muchas veces, basta con bajar el grado o nivel de la infección a unos niveles de tolerancia o de inocuidad para la persona afectada, permitiéndole esto restaurar su salud digestiva.

Paralelamente al tratamiento es importante no solamente enfocar un criterio dietético adecuado y correcto al caso, sino también valorar otros factores de salud tal como la actividad física, estrés y descanso, enfoque sobre las emociones, el entorno y las relaciones humanas. Debemos conocer cómo ajustar estas cambiantes necesidades y circunstancias de vida para mantenernos sanos y recuperar la salud en su plenitud.

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