Dolores de cabeza continuos, síntomas de alergia pero las pruebas dan negativas, aparición de eccemas en la piel tras comer una pizza, dolor lumbar, diarreas, si te pica un mosquito acabas con una roncha monumental… ¿Nadie sabe decirte lo que tienes, o cada vez acumulas más y más diagnósticos de distintas cosas aparentemente inconexas? Es posible que el denominador común de tu problema sea el exceso de histamina.

La histaminosis es un problema de salud cada vez más presente,  nuestro modelo de vida lleno de estrés, el uso de determinados fármacos desde la primera infancia, y la omnipresente comida basura entre otras causas, ha prodigado el desbordante aumento de esta patología, la histaminosis, patología que se enmascara detrás de un gran número de síntomas y que participa en el desarrollo de importantes enfermedades. 

¿QUÉ ES LA HISTAMINA, DONDE SE PRODUCE Y QUÉ FUNCIONES TIENE?

Desde un punto de vista técnico diremos  que es un autacoide, o amina biógena. Fue descubierta en por el premio Nóbel de Medicina Sir Henry H. Dale, su nombre se deriva del término griego “histos” que significa tejido, por el hecho de que puede ser encontrada directamente en los tejidos.  Ahora, dicho de otro modo, es una sustancia que produce nuestro propio organismo, aunque  algunas bacterias intestinales  pueden producirla, y también puede ser asimilada a partir de algunos alimentos. A niveles fisiológicos cumple importantes funciones aunque se la conoce principalmente por su relación con la inflamación alérgica, actúa como modulador inmunológico, participa en la respuesta inflamatoria, tiene una participación a nivel digestivo, y en el sistema nervioso funciona también como neurotransmisor. Sin embargo, fuera de unos niveles adecuados y fisiológicos, su elevación produce importantes problemas de salud. 

La histamina se produce a partir de un aminoácido, la histidina, mediante la acción de una enzima, la Histidina Descarboxilasa (en los sucesivo HDC).

Las principales células productoras y almacenadoras de histamina son:

  • Del sistema inmunológico: los mastocitos y los basófilos (no los eosinófilos). Son glóbulos blancos principalmente relacionados con las alergias y la eliminación de parásitos, si bien cumplen otros roles de importancia dentro de nuestra función inmunológica.
  • De nuestro sistema digestivo: Las células enterocromafines de nuestra mucosa intestinal y estómago.
  • De nuestro sistema nervioso: neuronas histaminérgicas, donde cumple funciones como un importantísimo neurotransmisor. 

Como todo en nuestro organismo, la correcta relación entre la producción y eliminación es clave en el equilibrio de la salud. 

En la eliminación de la histamina participan fundamentalmente dos enzimas, por un lado tenemos a la DAO (Diamino oxidasa) y por otro lado a la HNMT (histamina N-metil transferasa).

La HNMT se encuentra principalmente en el cerebro y se encarga de eliminar la histamina del interior de las células, mientras que la DAO está más distribuida en el intestino y tejidos periféricos y se encarga de eliminar la histamina que se encuentra en el exterior de las células de los tejidos. Es muy especialmente importante la actividad de la DAO en el tejido conectivo y en el intestino, porque es ahí donde se van a dar las mayores acumulaciones de histamina, y también los síntomas más importantes de su elevación.

Resumidamente, la histamina presenta tres funciones principales, donde vamos a detallar su rol fisiológico y no las consecuencias de un exceso patológico:

  • Actúa como neurotransmisor excitatorio, aumentando la alerta y vigilia, mejorando la motivación y el rendimiento cognitivo. Interviene en la sexualidad y en la capacidad para tener orgasmos. 
  • Como mediador inflamatorio dilata los vasos sanguíneos para permitir que los glóbulos blancos puedan entrar con mayor facilidad en los tejidos inflamados para cumplir sus funciones de defensa del organismo. 
  • A nivel digestivo promueve la secreción del ácido del estómago, promueve el peristaltismo (movimiento rítmico del tracto digestivo).

 

Fig 1. ESQUEMA GENERAL DE SÍNTESIS Y DEGRADACIÓN DE LA HISTAMINA

Fig 1. ESQUEMA GENERAL DE SÍNTESIS Y DEGRADACIÓN DE LA HISTAMINA

 

¿QUÉ ES LA HISTAMINOSIS O INTOLERANCIA A LA HISTAMINA?

Hablamos de intolerancia a la histamina cuando esta se acumula en el organismo ya sea por una mala capacidad de eliminación, en donde las enzimas responsables están en deficiencia, especialmente la DAO;  ya sea por un exceso en su producción o consumo; o también, ya sea por una combinación de ambas posibilidades. Es decir, es un disbalance entre la producción de histamina y su capacidad de eliminación.

Es necesario decir, y esto es importante reseñarlo, que la histaminosis no es una alergia, si bien una de las características de las alergias es la producción de histamina, en la histaminosis no median los anticuerpos IgE que lo hacen en la alergia, ni existe una memoria inmunológica adquirida como también es el caso de la alergia. Aquí hablamos de un problema de acumulación por las causas anteriormente enunciadas. 

SÍNTOMAS Y CONDICIONES RELACIONADOS CON LA HISTAMINOSIS

Los principales síntomas que podemos encontrar en la histaminosis son:

  • Prurito (picor) cutáneo, urticarias
  • Aparición de eccemas, rojeces o rash cutáneo, cuadros atópicos
  • Alteraciones del ciclo menstrual (aumenta los síntomas negativos de los estrógenos)
  • En las mujeres puede producir prurito vulvar
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Dolor lumbar
  • Aumento o amplificación de la respuesta inflamatoria
  • Aumento de la reacción inflamatoria por picada de insectos
  • Crisis asmáticas, molestias respiratorias
  • Reacciones inflamatorias de las mucosas y o articulaciones por cambios de tiempo
  • Amplificación de a respuesta alérgica si se es alérgico
  • Dolores de cabeza, cuadros migrañosos
  • Mareos, vértigos
  • Alteraciones de la tensión arterial
  • Taquicardias
  • Hiperacidez gástrica, reflujo gastroesofágico
  • Aparición de inquietud o ansiedad, también puede aparecer irritabilidad
  • Diarreas que alternan con estreñimiento, o cuadros diarreicos esporádicos
  • Aumento de la bilirrubina directa, colestasis intrahepática
  • Dolor o calambres intestinales
  • Dolor muscular
  • Rinitis, estornudos, picor en ojos, conjuntivitis
  • Dolor muscular generalizado
  • Agravación del Síndrome de la Vejiga Irritable
  • Fatiga

Contribuye negativamente en el desarrollo de las siguientes patologías:

  • Parkinson
  • Esclerosis múltiple
  • Esquizofrenia
  • Artritis reumatoidea
  • Aterosclerosis
  • Colon irritable
  • Insuficiencia cardiaca
  • Cistitis intersticial 
  • Favorece el desarrollo de infecciones bacterianas
  • Aumenta los cuadros de dolor
  • Enfermedades infamatorias intestinales

¿QUÉ FACTORES AUMENTAN LOS NIVELES DE HISTAMINA?

En primer lugar hay que decir que existen diversos condicionantes genéticos que determinan una menor expresión y actividad de las enzimas responsables de la producción, degradación de la histamina, además de alteraciones en los receptores celulares de la misma. Las alteraciones más significativas las encontramos en las enzimas encargadas de eliminar la histamina, la DAO y la HNMT.

También estas enzimas se pueden ver o bloqueadas o disminuidas en su actividad por diversas condiciones orgánicas, un importante número de fármacos, ciertos alimentos o sustancias de origen natural también pueden disminuir la actividad de estas enzimas (DAO y HNMT). 

La alimentación. Muchos alimentos contienen cantidades importantes de histamina, y otro número importante de alimentos son histaminoliberadores naturales, es decir, su consumo estimula la liberación de histamina por parte de las células productoras. Algunos alimentos muy ricos en histamina, y a modo de ejemplo, son: 

  • El cacao
  • Las espinacas
  • Los tomates, y especialmente el tomate frito de lata
  • Todos los alimentos fermentados, especialmente los derivados de la soja
  • La soja
  • Los quesos, especialmente los curados
  • Enlatados en general
  • Marisco
  • Embutidos en general, pero sobre todo los muy condimentados (salami, mortadelas, etc.)

En las condiciones alérgicas también se produce mucha histamina, por lo que debe ser considerada la presencia de alergias (alimentarias o respiratorias) en la persona afectada por histaminosis.

HANA. Por otro lado, existe una condición sobre la que hablaremos en un futuro artículo, que es la histaminosis alimentaria no alérgica (HANA), donde se produce una alta liberación de histamina frente al consumo de alimentos (que en principio no son histaminoliberadores) y mediante una reacción no alérgica, tal como su nombre indica. Esta liberación de histamina se produce por una sensibilización particular del sistema inmunológico de la persona afectada a uno o varios alimentos concretos, se sospecha que esta sensibilización puede ser producida a partir de trastornos digestivos de tipo inflamatorio, o a parir de otras sensibilizaciones alimentarias. Las pruebas de alergias a estos alimentos darían negativas si se hicieran, y la única forma de detectar estos alimentos es mediante la observación minuciosa de las reacciones del organismo tras la ingesta, e ir cribando alimentos, o también a través de técnicas analíticas muy específicas y que muy contados laboratorios hacen en España, debido al desconocimiento tan grande que existe frente a este particular tipo de sensibilización alimentaria.  En la HANA lo que ocurre es que la reacción directa de liberación de histamina puede ocurrir frente a cualquier alimento, aunque existen una serie de los mismos frente a los que es más usual que se de este tipo de respuesta. 

El exceso de estrógenos puede producir también un incremento de la histamina, ya que en exceso estimulan la liberación de histamina por parte de los mastocitos. Pero además, la histamina favorece la secreción de estrógenos, por lo que se forma un círculo vicioso indeseable. 

El  estrés es otro gran motivo de liberación de histamina, dado que durante el estrés crónico se activa el eje Hipotálamo-Hipofisiario-Suprarrenal (HHS) con el fin de producir cortisol, la famosa hormona del estrés. ¿Qué es lo que ocurre? Pues que para que se produzca el cortisol por parte de las suprarrenales debe activarse el hipotálamo produciendo la hormona liberadora de corticotropina (CRH), la cual a su vez estimula a la hipófisis para que libere a la corticotropina (ACTH), la cual finalmente estimulará a las suprarrenales para que produzcan el cortisol, pues bien, lo que ocurre es que la CRH estimula la liberación de histamina por parte de los mastocitos, y aunque el cortisol disminuye su liberación y atenúa sus efectos, cuando este eje está crónicamente activado, el cortisol pierde eficacia, y es cada vez menos eficiente en el control de la histamina, por lo que los efectos de esta se hacen más acentuados. De hecho, la paciente con la peor histaminosis que he atendido nunca, fue L.T.C., quien tras un accidente de coche sufrió un fuerte estrés postraumático que le dejó hiperactivado el eje H-H-S, y sus niveles de histamina superaban más de 10 veces los valores máximos reconocidos como normales.  

  

 

  

La hiperpermeabilidad intestinal, las reacciones de hipersensibilidad alimentaria tipo III, la sensibilización frente al gluten, y el SIBO (sobrecrecimiento bacteriano) son también causas que impactan en el aumento de histamina orgánica. En el caso del SIBO, si existe asociado a este sobrecrecimiento de bacterias en el intestino delgado, bacterias productoras de histamina, consecuentemente habrá una sobreproducción de histamina. La sobreproducción de histamina por bacterias intestinales productoras de la misma se puede ver amplificado si existen deficiencias digestivas e inflamación del intestino, dado que al degradar mal los alimentos y absorberlos más lentamente, les queda más tiempo a las bacterias para metabolizarlos y producir residuos, de entre los que contamos con la histamina en este caso. Finamente señalar que las parasitosis intestinales y la candidiasis intestinal pueden ser también causas de un notable aumento de la histamina en el organismo.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico debe fundamentarse en la historia clínica, la sintomatología que se presenta y el apoyo de algunas pruebas analíticas, de las que voy a destacar las principales:

  • Histamina plasmática.- Mide los valores de histamina en el plasma sanguíneo, sus valores de referencia pueden variar de unos laboratorios a otros, y realmente, desde la experiencia, los parámetros clínicos que se estiman como correctos, solo lo son para valorar una intoxicación por histamina muy fuerte, porque valores por debajo de los máximos ya dan una sintomatología importante. Por lo tanto, es imprescindible que el profesional que valore dicha prueba conozca los rangos fisiológicos y sea capaz de diferenciarlos de los rangos clínicos, para que esta prueba pueda tener una utilidad.
  • Histamina en orina de 24 horas.- Mide la concentración de histamina en una muestra de orina recogida a lo largo de 24 horas, por lo que el valor que ofrece es la resultante de la histamina que se libera a lo largo de todo un día, y no de un momento puntual. Este último hecho le da bastante fiabilidad a esta prueba. Lo que hay que tener en cuenta es que algunos laboratorios requieren un conservante para la recolección de la orina, y otros no piden ningún tipo de conservación más allá de mantener el recolector de orina fuera del sol, o fuentes de calor. En cualquier caso la orina siempre es recomendable irla conservando en la nevera si ello es posible. 
  • Histamina en heces.- Actualmente esta técnica no se hace en España, yo la solicito a un laboratorio alemán de reconocido prestigio y que tiene muchos años de experiencia en la realización de esta prueba, lo cual le da mayor fiabilidad. Además de valorar la histamina se valora conjuntamente la presencia de bacterias productoras de histamina, lo cual da un valor añadido a esta prueba. Esta prueba es muy importante en el sentido que es justamente en el intestino, y a través de la alimentación, donde más histamina se va a producir  y el lugar donde muchos de sus efectos negativos se van a manifestar más directamente (el intestino). Las alteraciones del intestino pueden posteriormente tener una repercusión orgánica general de relevancia. Igualmente es importante mirar la histamina en heces porque dependiendo de que cada persona sea un metabolizador lento o rápido, las pruebas en orina y sangre pueden no estar dándonos con exactitud el nivel de histamina al que la persona está expuesta realmente. De la misma manera, esta es una prueba válida para evaluar la efectividad de las correcciones dietéticas realizadas para controlar la histaminosis.

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  • Test de actividad de la DAO.-  Es una técnica también muy importante en el diagnóstico, porque nos indicará la capacidad de eliminación de la histamina de esa persona. Si los niveles de actividad de la DAO son bajos, sabemos automáticamente que la persona elimina mal la histamina y en consecuencia tiende a acumularla, si sobre esta circunstancia se da el caso de que produzca mucha, la histaminosis es absolutamente segura. Por el contrario si los niveles de actividad son altos, estamos hablando de un eliminador rápido, y por tanto para unos mismos valores de histamina que en el ejemplo anterior, la persona tendrá menos sintomatología y en sangre y orina sus valores de histamina saldrían más bajos, porque la descompone rápidamente. 
  • IgE total.- Esta prueba es importante para valorar si la persona es alérgica, ya que en caso de que sí lo sea, precisará clarificar si la alergia es respiratoria o alimentaria, y en cualquiera de los casos determinar el nivel de afectación que esta condición tiene en la histaminosis.